Victoria Reyes
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Pésima experiencia. Te facilitan (previo pago, claro) un temario que lo único que trae es la ley que se supone que te tienes que estudiar, ni una explicación, ni un esquema, ni nada y lo peor es que luego, sobre la marcha, la profesora te va quitando artículos de lo que viene en el libro, y me pregunto, para que nos lo dan impreso, para luego tacharlo? Las explicaciones se limitan casi a leer los artículos y algún que otro esquema que la profesora va haciendo en clase y tienes que copiar, que ya podía traerlo incluido el temario. También te van dando fotocopias de lo que se va dando. Total que al final tienes un galimatías entre tachones, anexos en papel y escritos a mano. Pero lo peor de todo es que no se rigen por las bases, nos hicieron que nos aprendieramos las situaciones administrativas del trebep cuando no nos entraban y la profesora omitía las disposiciones que luego fueron pregunta de examen.
Los test no están elaborados para la oposición en cuestión, si no que son reutilizados de otras de la junta o de otras convocatorias y te encuentras con preguntas que no entran en tu temario. Además de eso, hay algunos test con errores en las respuestas, que si no lo compruebas con la literalidad de la ley te lo aprendes mal.
La preparación la acabaron en mayo y desde ahí hasta el examen del segundo ejercicio, que fue en octubre, pues te buscas la vida porque no seguían impartiendo clases.
Las clases de casos prácticos eran 2 horas para hacer un supuesto, que luego se corregía en 15 minutos o te colgaban las respuestas y a correr en vez de que cada uno hiciera el examen en su casa y la clase fuera para explicar dudas.
De la parte de prsupuestario y tributario no tienen ni idea, nos pusieron un triste ejemplo de cada impuesto, bien sencillo, y que además estaba copiado del temario de otra academia.
En fin gracias a esta experiencia ahora me toca estudiar otro año más.